Quienes somos

Somos facilitadores del desarrollo, educación y salud de una consideración integral de la persona. Nuestra motivación coincide con nuestro trabajo: favorecer la realización del potencial del ser humano.  

Un aspecto básico de nuestro trabajo es fomentar todo aquello que favorezca el conocimiento real de nosotros mismos. Por ello desarrollamos un programa de trabajo humanista que potencia el autoconocimiento.

Tenemos una formación diversa multidisciplinar que nos permite utilizar distintas habilidades o técnicas de acuerdo con el caso o la actividad que se trate. Nuestra formación ha incluido haber estado previamente al otro lado experimentando previamente durante años. Hemos constatado el valor de aquellos contenidos que realizamos en nuestras actividades.

Para nosotros Educar es ayudar al otro a ser el mismo, desarrollar su potencial y tener una vida más plena. Es en este sentido que nos consideramos educadores integrales de adultos. Nuestro enfoque es integrativo frente al habitual separativo o especializado.  Somos plenamente conscientes de que el ser humano debe ser considerado desde una visión lo más amplia posible del mismo.

Respecto a la Salud integral, esta es, según la Organización Mundial de la Salud el mejor estado de bienestar integral, físico, mental y social, que una persona pueda alcanzar y no solamente como la ausencia de enfermedades. La salud real incluye la salud mental.

Tenemos vocación por la divulgación de conocimiento o perspectiva esencial, síntesis de diversas fuentes. Conocernos realmente a nosotros mismos y ampliar nuestra visión es clave:  ”No es lo que nos pasa sino nuestra interpretación de lo que nos pasa lo que nos hace sufrir”. El dolor que a veces trae la vida es natural, el sufrimiento es nuestra reacción e interpretación y autoinflingido. Sobre esto podemos actuar. Una comprensión mayor es liberadora.

El conocimiento real no es mental sino derivado de una experiencia completa vivencial. No es cuestión de tener muchas experiencias, sino de que éstas sean relevantes con potencial de transformación y puedan ser elaboradas o asimiladas adecuadamente, para lo que suele ser recomendable y muy útil la presencia de personas con capacidad y experiencia. Nuestras actividades reunen esas características. Hemos constatado el poder transformador de los mismas.

La salud integral  requiere un equilibrio entre los factores físicos, biológicos, emocionales, mentales, espirituales y sociales, que permiten un adecuado desarrollo en todos los ámbitos de la vida. La salud mental se beneficia de una adecuada comprensión de la realidad. Una realidad multidiversa e interrelacionada. Trabajamos especialmente en este área aportando perspectivas más amplias.

Consideramos que la verdadera educación es una educación integral o completa, que ayude a madurar y crecer en todas las áreas de la vida, que aporte perspectiva de lo esencial. La educación debe tener como objetivo principal promover el conocimiento de nosotros mismos, desarrollar nuestro potencial y relación consciente con la vida en todas sus formas. Integrar en este sentido significa permitir a las personas que puedan ser conscientes de sí mismos totalmente y no en forma parcial o aislada, limitando la educación al cultivo de ciertos aspectos mentales o intelectuales.

El conocimiento integrador no separa o aísla el saber en parcelas estancas, sino que relaciona e integra. Sólo así es posible entender la realidad más allá de nuestras limitadas percepciones. Educar integralmente es dotar a las personas de la perspectiva y visión necesaria para que puedan vivir y expresar todas las partes de si mismos desde la libertad que se deriva de la comprensión personal y colectiva. Porque el ser humano es esencialmente digno y valioso y tiene un enorme potencial que puede desarrollar. Aunque seamos adultos tenemos un déficit o falta de la verdadera Educación integral, del conocimiento esencial. Nuestras actividades se orientan a cubrir ese área pendiente a pesar de los años.